Emilio Serrano

EXPOSICIÓN CÓRDOBA LUCIENTE

EN SUS FUNDACIONES Y MUSEOS

MUSEO DE BELLAS ARTES DE BILBAO

Del 17 de Marzo al 15 de Junio de 2015

COMISARIO: MIGUEL CLEMENTSON LOPE

     Exposición organizada por la Fundación Viana (CajaSur y Diputación de Córdoba), integrada fundamentalmente por fondos de ambas instituciones -y de la Fundación de Artes Plásticas “Rafael Botí”- que abarcan desde el siglo XVII al XX, y con representación de obras procedentes de los más importantes museos de Córdoba y provincia. En la muestra se han seleccionado a los autores cordobeses más reconocidos a lo largo de estos cuatro siglos en el ámbito de las artes, a cuyo desarrollo y despliegue contribuyeron con sus aportaciones en el devenir de las centurias, y a aquéllos otros que desarrollaron su actividad profesional vinculados a esta ciudad, así como un selectivo acopio de trabajos que como consecuencia del mecenazgo han quedado incorporados a las colecciones cordobesas. Una aproximación cualitativa, en suma, para iniciar al espectador en la amplia oferta cultural existente en el territorio.

SIGLO XVII

Juan Pantoja de la Cruz (1553-1608)

Jan Brueghel, el joven (1601-78)

 Peeter Snayers (1592-1667)

Escuela de Alonso Cano (1601-67)

Giovanni Battista Salvi (1609-85)

Antonio del Castillo (1616-68)

Juan de Valdés Leal (1622-90)

Luca Giordano (1634-1705)

SIGLO XVIII

Acisclo Antonio Palomino (1655-1726)

José Ignacio del Cobo y Guzmán (1666-1746)

Miguel J. Meléndez de Ribera (1679-1734)

SIGLO XIX

Juan Antonio de Ribera Fernández (1779-1860)

Ángel de Saavedra, Duque de Rivas (1791-1865)

Federico de Madrazo (1815-94)

Rafael Romrero Barros (1832-95)

Tomás Muñoz Lucena (1860-1943)

Joaquín Sorolla (1863-1923)

Rafael Romero de Torres (1865-1898)

Ángel Díaz Huertas (1866-1937)

José Garnelo y Alda (1866-1944)

Mateo Inurria (1867-1924)

Adolfo Lozano Sidro (1872-1935)

Julio Romero de Torres (1874-1930)

Francisco Benítez Mellado (1883-1962)

SIGLO XX        FIGURACIONES

Rafael Botí (1900-95)

A. Rodríguez Luna (1910-85)

Francisco Arias (1911-77)

Luis García Ochoa (1920)

Aurelio Teno (1927-2013)

Pedro Bueno (1910-93)

Juan de Ávalos (1911-2006)

ÍNDICE DE AUTORES

SIGLO XX        FIGURACIONES

Miguel del Moral (1917-98)

Rafael Serrano (1922-96)

Juan Hidalgo del Moral (1945)

Antonio Povedano (1918-2008)

Antonio Suárez (1923-2013)

Rita Rutkowski (1932)

Manuel Sánchez Arcenegui (1944)

Ginés Liébana (1921)

Vicente Vela (1931-2015)

Jaime Jurado Cordón (1976)

Córdoba Luciente

Ángel López-Obrero (1910-92)

Cándida Höfer (1944)

Desiderio Delgado (1955)

Francisco Vera Muñoz (1978)

Pepe Duarte (1928)

Carlos  Pérez Siquier (1930)

Emilio Serrano (1945-2012)

Rafael Cervantes (1967)

Joaquín Ivars (1960)

Klaus Ohnsmann (1962)

COMENTARIOS A LA OBRA DE EMILIO SERRANO

SIGLO XX        FIGURACIONES

Antonio Villa-Toro (1945)

Joan Bennassar (1950)

Alfonso Albacete (1950)

Alejandro Quincoces Gil (1951)

Ismael Lagares (1978)

José María Córdoba (1950)

Pepe Espaliú (1955-93)

Abraham Lacalle (1962)

CÓDIGOS DE LA ABSTRACCIÓN

Equipo 57 (1957)

Cristóbal Povedano (1933)

Paco Ariza (1937)

Julián Gil (1939)

Juan Luque (1964)

José Vento Ruíz (1925-2005)

Manuel Rivera (1927-95)

Juan Manuel Brazam (1942)

Hisae Yanase (1943)

Antonio Bujalance (1934)

Rafael Cerdá (1955)

José Manuel Ciria (1960)

Alberto Reguera (1961)

OBRA GRÁFICA

Pablo Ruíz Picasso (1881-1973)

Joan Miró (1893-1983)

Alberto Sánchez (1895-1962)

Roberto Sebastián A. Matta (1911-2002)

Pablo Palazuelo (1915-2007)

Juan Barjola (1919-2004)

Antoni Tapies Puig (1923-2012)

Eduardo Chillida (1924-2002)

Antonio Saura (1930-1998)

Luis Gordillo (1934)

Eduardo Arroyo (1937)

     Era Emilio uno de esos artistas dotados, cuya solvencia le permitía desplegar con una  dedicación intermitente su entrega a la práctica artística, que alternaba con su labor docente como profesor de Dibujo Artístico y Grabado en la Escuela de Arte de Córdoba. Si tuviésemos que destacar una característica del conjunto de su obra, sería ésta  el hecho de que Emilio Serrano se empeñó en demostrar cómo un dibujo podía alcanzar rango de pintura; y lo cierto es que, al cabo, cuando despliega las potencialidades de su dibujo, “pinta”, mientras que cuando pretende pintar, “dibuja”.

     Cualquiera que haya sido el medio plástico utilizado por un artista, el dibujo siempre ha constituido una destreza inherente a la técnica de realización elegida, y su despliegue ha determinado de manera crucial el resultado final del trabajo. Filipo Brunelleschi le confirió una fundamentación científica tras codificar la perspectiva lineal, al concretar un método para imitar una superficie plana el espacio visualmente mensurable, y los más grandes autores del Renacimiento llegaron a considerar al dibujo como un arte en sí mismo, con valores propios. Su práctica  supone la transcripción más inmediata de una idea, de un impulso, de un recuerdo; con unos simples trazos se puede definir y recrear toda una atmósfera espacial o entidad volumétrica, en tan solo unos instantes. Mediante el dibujo podemos analizar y sintetizar las formas consecutivas esenciales de los objetos, eliminando lo superfluo; su praxis nos ayuda a desarrollar el sentido de la observación y la memoria, facilitando nuestra percepción de la interacción entre los objetos que vertebran el espacio; su instrucción y conocimiento propicia una mejor integración con el mundo circundante.

     En el recorrido transitado por el artista se aprecian tres aspectos que son fundamentales en su obra: el rigor respecto a la técnica, el paso del tiempo y la memoria, y una perseverante reflexión existencial -manifiesta mediante desolados simbolismos colectivos e individuales-; de ahí su incipiente dedicación a la figuración social a fines de los sesenta; la etapa de interactividad entre realismo mágico y espacio plástico; 1 su constante testimonio de la presencia humana -casi siempre I.Homenaje a la música engastada entre ruinas-, silenciosos, concentrados, expectantes seres que habitan paisajes yermos.

  El trazo lineal de Emilio Serrano se nos muestra siempre efectivo para sugerir el volumen y recrear la profundidad, pero lo es igualmente cuando se perfila como contorno de los campos de color, actuando en este caso como recurso a través del cual se recortan las figuras y se define la forma de manera clarividente. Surgen así límpidos bodegones, de un color imposible, diríase ácido, reducidos a una bidimensionalidad esencial y decorativa. En ellos -claro está-, no aspira a imitar la realidad visible, sino a utilizarla como soporte de partida para situarse  en un orden compositivo manierizante, en el que constatamos la presencia turbadora de una belleza irrefrenable. Se trata, sin duda, de una pintura de coloración plana, en cierto sentido emparentada con Gauguin, y también con Matisse, aunque en Serrano el cromatismo no deriva, premeditadamente, hacia la candidez de aquéllos.

     Su propensión a la denuncia social nunca la abandonará, de tal manera que incluso en sus últimos trabajos las referencias testimoniales al chabolismo y la presencia de seres desarrapados y marginales son introducidos en su obra, como contrapunto al mundo ordenado y pulcro de sus bodegones: el orden intelectual que impera en la mente del artista se sitúa frente al caos que inexorablemente dispone la realidad de lo existente.

     En algunos trabajos se nos revela como un competentísimo paisajista, género que no cultivó con rango de independencia, en el que sin duda hubiese alcanzado magníficos resultados, prefiriendo introducir los paisajes urbanos de Córdoba o los agrios de la campiña como fondos subsidiarios de sus composiciones.

     Resultan altamente gratificantes las constantes huellas de referencias lineales, de bosquejos, replanteos y encajes reflejadas sobre el soporte pictórico, que testimonian fehacientemente el proceso de elaboración de los trabajos, contribuyendo a texturizar las obras con rango de categoría plástica definitiva; un homenaje al despliegue, al itinerario, al oficio, a la ejecución paciente y minuciosa, jerarquías que adquieren elevado valor artístico en el concepto global de su obra.

     Juan Bernier, el poeta de Cántico, supo sintetizar lúcidamente la redención que del mundo procuró hacer este pintor con alma de poeta, al afirmar que Emilio Serrano “pretendió plasmar del mundo -nada menos- que las circunstancias orteguianas que nos rodean”.

Miguel Clementson Lope

 1.  No le fueron ajenos los posicionamientos de la vanguardia, pues como señalara Francisco Zueras, “Emilio Serrano supo aplicar con acierto grande las experiencias de la interactividad del espacio plástico, puestas en circulación por el Equipo 57”.  Francisco Zueras Torrens, “Artistas cordobeses en los movimientos vanguardistas del s. XX”, Galería Juan de Mesa, Córdoba, 1977.

ECO DE LA EXPOSICIÓN EN LA PRENSA

VIDEO EXPOSICIÓN CÓRDOBA LUCIENTE

VIDEO EXPOSICIÓN CÓRDOBA LUCIENTE

Amor sagrado, amor profano.  Obra de Julio Romero de Torres.

EUROPA PRESS.  9-3-2015

“Córdoba luciente” traslada a Bilbao 84 obras artísticas más significativas.

ANDALOCIO   9-3-2015

“Córdoba luciente” mostrará en Bilbao 84 obras de arte.

EL PAÍS.  17-3-2015

El arte más representativo de Córdoba visita Bilbao. La exposición, de 84 piezas, arranca en el siglo XVII y llega hasta hoy. IÑIGO ESTEBAN

Amor Sagrado...

MUSEO DE BILBAO   17-3-2015

Exposición “Córdoba luciente”.

EL MUNDO.  20-3-2015

“Córdoba luciente” en el Bellas Artes. 84 obras  que repasan el patrimonio de capital de la literatura y la pintura. BEATRIZ RUCABADO.

DIARIO CÓRDOBA 14-10-2015

”Córdoba luciente” muestra 84 obras destacadas del patrimonio artístico cordobés.

[INICIO] [BIOGRAFÍA] [ACADÉMICO] [OBRAS] [EXPOS.INDIVIDUALES] [EXPOS.COLECTIVAS] [Grandes realistas] [Grabadores de Córdoba] [Asociación de grabadores] [Homenaje Hernández Díaz] [L'art espagnol] [Maestros Sevillanos del siglo XX] [Un salto a la vida] [Académicos artistas] [Homenaje a Emilio Serrano] [60 años de Arte Cont.] [Córdoba luciente] [30 Maestros - 150 Aniversario] [NOTAS DE PRENSA] [VARIOS] [CONTACTO]